La migración a 5G ya es una realidad en las comunicaciones de seguridad pública
La evolución de las comunicaciones de seguridad pública ha entrado en una etapa clave. Los sistemas tradicionales de radiocomunicaciones críticas, como TETRA y Tetrapol —utilizados por fuerzas y cuerpos de seguridad, servicios de emergencia y protección civil—, avanzan de forma progresiva hacia redes móviles estandarizadas por 3GPP, principalmente LTE y 5G. Esta transición responde a la necesidad de incorporar capacidades que los sistemas de banda estrecha no pueden ofrecer.
Las redes LTE y 5G permiten integrar servicios avanzados de vídeo y datos en tiempo real, como cámaras corporales, drones o acceso remoto a sistemas de mando y control. Además, los estándares 3GPP para comunicaciones de misión crítica (MCPTT, MCVideo y MCData) trasladan las funciones esenciales de la radio profesional a arquitecturas IP más escalables.
En este contexto, diversos países ya han definido planes nacionales para la sustitución progresiva de las redes TETRA y Tetrapol en un horizonte que, en muchos casos, se sitúa entre 2028 y 2031. Según el último informe de SNS Telecom & IT, el gasto anual en LTE y 5G para seguridad pública superará los 6.300 millones de dólares a nivel global a finales de 2028.
Las operadoras de telecomunicaciones buscan posicionarse en este ámbito mediante network slicing sobre núcleos 5G standalone, capaces de garantizar calidad de servicio, seguridad y disponibilidad para comunicaciones críticas. De forma complementaria, avanzan los despliegues de redes privadas 5G para entornos específicos o escenarios temporales.
En España, esta evolución ya empieza a materializarse con iniciativas como la evolución de la red SIRDEE hacia servicios de banda ancha o el despliegue de burbujas tácticas por parte del Ayuntamiento de Madrid y la Unidad Militar de Emergencias, orientadas a garantizar conectividad segura y resiliente en situaciones operativas complejas.
Fuentes relacionadas:
